“El rol de Químico Fármaco Biólogo (QFB) en la farmacia comunitaria y hospitalaria de Colima”, fue motivo de reflexión en una mesa de debate que organizó la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima y en la cual participaron tres expertas Elena Arias Guzmán, Ada Cadena Ibarra y Nelly Sandoval Hinojosa.
Las especialistas en Química Farmacéutica coincidieron en que los profesionales de su área tienen que estar atentos en lo que recetan los médicos: “Ver si la receta está bien realizada y si la letra es legible, para evitar confusión de los nombres de los medicamentos y no dar uno por otro”.
Indicaron que existe un “poco de rivalidad” entre el médico y el QFB, ya que el químico tiene que revisar que lo recetado sea lo correcto en cantidad y dosis, “porque nosotros somos los responsables ante salubridad”.
La encargada de la Farmacia del ISSSTE, María Elena Arias dijo que el médico casi nunca admite que se equivoca: “Yo soy el médico, yo soy el responsable, tú no tienes nada que decirme…” Ante este tipo de discusiones, explicó, “tenemos que dialogar, porque el químico es conocedor de su área; es mejor estar de acuerdo que estar en discrepancia, pues al final el paciente será el beneficiado”.
Comentó que ve un camino muy largo por recorrer para hacer conciencia en los médicos. “Debemos demostrarles que nuestras opiniones pesan porque tenemos base; los dos tenemos que ser corresponsables de la salud del paciente”.
María Elena Arias comentó, por otro lado, “que los genéricos aparecieron, lo cual nos está dando una mayor seguridad, pues aunque nuestros medicamentos sean genéricos tienen los mismos estándares de control de calidad que los de patente”.
En su turno, la Jefa de abastos y almacenamiento del Hospital Regional, Nelly Sandoval señaló que en ciertas ocasiones se presentan conflictos con los médicos “porque no admiten sus errores al recetar; sin embargo, nosotros debemos tener el tacto para decirles que tal vez se equivocaron”.
Indicó que, aparte de tener que “lidiar con los doctores”, la gente de COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) revisa el acomodo de los medicamentos, las recetas enumeradas y el control del antibiótico. Finalmente, indicó que la farmacia hospitalaria debe proporcionar el medicamento para el paciente en dosis, tiempo y duración adecuada.