
Estudiantes del Bachillerato 28 de la Universidad de Colima, ubicado en la comunidad de Camotlán de Miraflores, en Manzanillo, participaron en el programa “Más cultura, más humanidad”, coordinado por la Dirección General de Difusión Cultural de esta casa de estudios. La jornada estuvo integrada por experiencias culturales con enfoque de desarrollo humano.
Como parte de las actividades, se llevaron a cabo tres talleres pertenecientes a los módulos de Arte Popular, Teatro y Arte e Inteligencia Artificial, diseñados para que las y los estudiantes exploren distintas formas de expresión y reflexión en torno al arte como un medio para comprender y narrar el mundo.
En el taller “Nichos mexicanos: historia, simbolismo y evolución cultural”, impartido por Ana Leticia Rodríguez González, docente especialista en gerontología y artesanía, el alumnado conoció el universo de los nichos como una de las expresiones más representativas del arte popular mexicano. La tallerista explicó sus orígenes, la función ritual que históricamente han cumplido y la fuerte carga simbólica que poseen.
A través de ejemplos visuales, identificaron elementos como formas, colores, materiales y motivos religiosos propios de estas piezas, además de comprender cómo los nichos han acompañado prácticas comunitarias y se han transformado con el paso del tiempo. El taller permitió valorar la importancia de preservar expresiones tradicionales que forman parte de la identidad cultural del país.

De manera complementaria, el maestro Héctor Castañeda Arceo, productor, director del Semillero Creativo de Teatro en Tecomán y tallerista de la DGDC, impartió el taller “Letras Jóvenes”, un espacio orientado a despertar la creatividad y fortalecer la expresión escrita.
Por medio de lecturas breves, ejercicios guiados y análisis de textos, las y los estudiantes aprendieron sobre la estructura del poema, la diferencia entre verso y prosa, la construcción del cuento y la división silábica. También experimentaron con la creación de “Haikús”, atendiendo a sus reglas de métrica y ritmo. El taller generó un ambiente participativo en el que los jóvenes descubrieron nuevas maneras de relacionarse con la palabra, la imaginación y la sonoridad del lenguaje.
En el módulo de arte y tecnología, el taller “Inteligencia artificial y arte”, impartido por Valentín Martínez, introdujo al alumnado en conceptos clave sobre el funcionamiento de los algoritmos, el uso del prompt y la aplicación ética de herramientas de inteligencia artificial en la creación artística.
El tallerista abordó temas como la correcta citación de obras generadas por IA, el uso responsable de estas tecnologías y los cambios que han provocado en distintos ámbitos, incluida la producción cultural. Con ejemplos prácticos, los estudiantes analizaron las posibilidades creativas que ofrece la inteligencia artificial y reflexionaron sobre los retos que implica su integración en la vida cotidiana y académica.
Al finalizar, el entusiasmo y la curiosidad del alumnado evidenciaron el impacto positivo de estas experiencias. Las actividades reafirmaron el propósito central del programa “Más cultura, más humanidad”, el cual busca promover las expresiones artísticas en el alumnado fomentando en ellas y ellos una mirada sensible, de crítica y diálogo.
