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Distribución de las estaciones sísmicas
del volcán de Colima. |
La nueva etapa en actividad
volcánica del Volcán de Colima se inició
en noviembre de 1997 con un enjambre de sismos que duró
12 días. A partir de allí se sucedieron una
serie de enjambres con diferentes duraciones e intensidades.
Hacia finales de junio de 1998 se presentó un cuarto
enjambre con eventos de frecuencia intermedia que culmina
con un evento explosivo leve el 6 de julio. A partir de
allí, la sismicidad comienza a incrementarse de manera
sostenida con períodos de ascenso y descenso dentro
de la tendencia general de aumento. Aparecen esporádicamente
señales de baja frecuencia el 11 de julio (0.3 Hz),
el 22 de julio (0.7-1 Hz), así como señales
monocromáticas de frecuencias variables como las
de julio 19 y 23 con frecuencias de 0.6, 1.3 y 2.8 Hz. |
En Octubre 30, comienza
el último enjambre que culmina con la erupción
del 20 de noviembre de 1998. Los eventos ocurridos durante
este período son en general de magnitud baja aunque
se dan eventos relativamente grandes que saturan los sismogramas,
como el ocurrido el 12 de noviembre (M~3.0), que fue sentido
en algunas poblaciones cercanas al volcán. También,
a lo largo de todo desarrollo se presentan derrumbes cada
vez con mayor frecuencia.
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Desarrollo de la sismicidad previa a la erupción
de noviembre de 1998. |
Desarrollo
en el tiempo de las amplitudes de las señales sísmicas
registradas en las diferentes estaciones después
de la rupción de noviembre de 1998.
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El número de eventos
fue tan grande que se imposibilitó el conteo, en
su lugar, se llevó a cabo el monitoreo de las amplitudes
de los registros sísmicos. A partir del 20 de noviembre,
día en que apareció el domo, la actividad
sísmica decae dramáticamente y las señales
sísmicas que aparecían en los simogramas son
sustituidas por señales de derrumbes que indican
el avance del material expulsado por el volcán: lava
y flujos piroclásticos.
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