Boletines informativos de la Universidad de Colima

20 de Febrero de 2005

LUIS BARRAGÁN, GRAN IMPULSOR DEL ESTILO CONTEMPORÁNEO MEXICANO: GÓMEZ ARRIOLA


Como parte de las actividades del Seminario de Arquitectura del siglo XX, organizado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Colima, Ignacio Gómez Arriola impartió la conferencia Luis Barragán, precursor del minimalismo en la Pinacoteca Universitaria, recinto en el que también se inauguró la exposición Luis Barragán en Jalisco, un patrimonio quebrantado.

El coordinador de las actividades del Seminario, Luis Alberto Mendoza, presentó a Gómez Arriola, quien fue profesor fundador de la Facultad de Arquitectura de la casa de estudios, y creador del logotipo que identifica a la misma institución. Restaurador, artista plástico y profesor en instituciones como la Universidad de Guadalajara y el ITESO, el conferencista también es colaborador del centro INAH Jalisco.

Como coordinador del Comité Jalisco del Consejo Internacional de Sitios y Monumentos (ICOMOS), Gómez Arriola se ha dedicado al estudio de la obra de quien es considerado como “el arquitecto más importante de México”, ya que su obra ha tenido gran trascendencia e influencia en la arquitectura de los últimos cincuenta años.

El expositor dio inicio a su intervención explicando que Luis Barragán (1902-1988), junto con Mathias Goeritz, fue precursor del Minimalismo, estilo desarrollado a finales del siglo XX en la arquitectura y el diseño con alcances mundiales, “que ha tenido mucho auge y al que todavía se recurre muchas veces”.

Ignacio Gómez Arriola describió la obra de Barragán como un trabajo de síntesis, “en el que filtra diversos movimientos del siglo XX y genera un lenguaje propio que ha sido muy copiado”. A través de un proceso de eliminación, el arquitecto jalisciense lleva a cabo “una síntesis abstracta de las raíces mexicanas”.

Para el estudio de esa obra, el restaurador la dividió en cuatro etapas: el Regionalismo tapatío, una reinterpretación de la arquitectura neocolonial y de ciertos elementos vernáculos; el Funcionalismo, identificada con las ideas aplidas a su obra a partir de su contacto con el arquitecto Le Corbusier y el movimiento funcionalista en Europa; la Búsqueda de una expresión personal, exploración de un nuevo código arquitectónico y surgimiento de los elementos que después serían constantes en sus creaciones; y la Obra de madurez, abstracción y síntesis de las etapas anteriores.

A fin de ilustrar cada una de estas etapas, Gómez Arriola proyectó una serie de imágenes con las principales obras de Luis Barragán tanto en Jalisco como en la ciudad de México, por lo que el público pudo apreciar fotografías de la época en que fueron construidos edificios, casas, fraccionamientos y jardines; así como el estado en que se encuentran actualmente.

Como parte de la etapa del Regionalismo tapatío aparecen sus primeras casas, ubicadas en la ciudad de Guadalajara y entre las que destacan la González Luna, restaurada por el ITESO y abierta al público; la Casa Cristo, conservada en buen estado y actual sede del Colegio de Arquitectos de Jalisco; y la Robles Castillo, en uso como bar en la avenida Vallarta. “Comienza a desnudar la arquitectura con muros aplanados y ventanas horizontales que contrastan con las tejas y los arcos tradicionales”.

El parque Revolución y la casa estudio de José Clemente Orozco en Guadalajara, así como sus primeras obras en la ciudad de México forman parte de su adhesión al Funcionalismo. En estas obras, afirmó el conferencista “ya se observa una simplicidad absoluta y comienza a integrar elementos modernistas como herrerías y piezas metálicas”. Después del abandono de su “etapa comercial”, como el mismo Barragán la definió, se vuelve su propio cliente y realiza obras de acuerdo a sus intereses: la remodelación de los templos de Amatitán y Arenal en Jalisco, su propio departamento y la casa Barragán Ortega en la ciudad de México, así como su incursión como paisajista.

El proceso de exploración de Luis Barragán llega a su culminación con obras como el fraccionamiento Jardines del Pedregal, “donde integró el paisaje árido del lugar como principal elemento del diseño entre jardines, estanques y escalinatas”; su casa estudio de Tacubaya, “declarada recientemente Patrimonio de la Humanidad, en la que integra el espacio, jardines y mobiliario como un diseño de conjunto y que muchos de ustedes conocen o deben conocer”; la capilla de las Capuchinas Sacramentarias, el fraccionamiento Jardines del Bosque en Guadalajara, las Torres de Satélite y las casas Folke Egerstom y Gilardi.

Para finalizar, Ignacio Gómez enlistó algunos de los elementos característicos de la obra de Luis Barragán: las líneas diagonales en los accesos, los visillos en las puertas, las ventanas verticales y el filtrado de la luz natural; y afirmó que su influencia en el llamado “estilo mexicano contemporáneo es una continuación de los códigos formales descubiertos por él”.

Después de la conferencia, el numeroso público asistente, jóvenes estudiantes de arquitectura en su mayoría, recorrieron la exposición montada en las salas de la Casa del Piano e integrada con fotografías de las obras de Luis Barragán en Guadalajara.

La exposición es resultado de una investigación en torno a la obra del arquitecto jalisciense, promovida por ICOMOS y la Secretaría de Cultura de Jalisco con motivo del centenario del natalicio del arquitecto jalisciense, por lo que las imágenes están acompañadas de textos en los que se hace un análisis de sus obras, su conservación y la importancia de que las nuevas generaciones pongan especial cuidado y atención a lo que todavía se conserva de las creaciones originales.

Luis Barragán en Jalisco, un patrimonio quebrantado estará abierta al público durante las próximas semanas y se puede visitar en la Pinacoteca Universitaria de martes a sábado de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. Los domingos de 10:00 a 13:00 horas

FUENTE: Dirección General de Información