Boletines informativos de la Universidad de Colima

26 de Enero de 2010

TAMBIÉN DEBE HABER PREPARACIÓN EMOCIONAL PARA ENFRENTAR UN SISMO


*Silvia Sigales, investigadora de la Facultad de Psicología, ofreció una conferencia sobre consecuencias postraumáticas después de un temblor

Como parte final del Simposium sobre el sismo de Tecomán, la especialista Silvia Sigales impartió una conferencia, en donde realizó una evaluación diagnóstica de víctimas sobrevivientes a una catástrofe natural y aseguró que la vida de una persona cambia drásticamente antes y después de un desastre

Su disertación, efectuada en la Facultad de Psicología, llevó por título Consecuencias postraumáticas del sismo de Tecomán y en ella abundó en su explicación de las modificaciones que se sufren a causa de un temblor, al afirmar que el poder destructivo del fenómeno no solamente cambia la geografía del lugar, sino que además divide la vida de quienes los padecen en dos tiempos: antes y después del evento destructivo, que deja marcas indelebles por la tragedia.

S. Sigales mostró a los asistentes que su investigación se basó en una evaluación psicológica realizada en 209 personas, 51 hombres y 158 mujeres de los municipios de Colima, Tecomán, Manzanillo y Villa de Álvarez, quienes previamente al sismo de 2003 ya presentaban algún trastorno, “y todavía después de dos años, la gente sigue teniendo sensaciones como si estuviera temblando”.

“Resulta importante implantar los primero auxilios psicológicos después de un desastre, como es el caso de un temblor, ya que de no atenderse adecuadamente, las personas presentan síntomas traumáticos como son ansiedad, inquietud, sentimientos de impotencia, desesperación, entre otros, que generan un síndrome de repetición, llegando incluso hasta la negación o evasión de la realidad”, afirmó la ponente.

Igualmente, reveló que los resultados de su investigación dejan ver que en los sujetos evaluados, si hay una alteración en su estado psíquico a raíz del sismo del 21 de enero de 2003; “dicha alteración se refleja en su estado de salud psico-social y el diagnóstico derivado de esta evaluación permite identificar el síndrome de repetición como trastorno predominante en las victimas de este desastre”.

Como consecuencia de los trastornos postraumáticos, existe una elevada incidencia de la violencia, generada por los síntomas ya mencionados.

Para concluir su intervención, la estudiosa dijo que ante un hecho irrevocable como una catástrofe, investigaciones como ésta sólo pueden generar más interrogantes, desde cómo intervenir, hasta la manera de reducir el costo vivencial que marca para siempre la vida antes y después de un siniestro; “es por eso que necesitamos aceptar que vivimos en una zona de riesgo para estar preparados también emocionalmente”.

FUENTE: Dirección General de Información