Boletines informativos de la Universidad de Colima

17 de Enero de 2010

CON TERESA POMAR SE PIERDE UNA GRAN MAESTRA DEL ARTE POPULAR


*La mejor forma de recordarla es seguir trabajando en la promoción del arte y la cultura, dice el artista de la cerámica de petatillo José Bernabé Campechano

Tres grandes maestros artesanos del país coinciden en señalar que la muerte de doña María Teresa Pomar es “una gran pérdida” para el país, pero principalmente para ellos, los artesanos, quienes pierden a una gran impulsora y promotora de su trabajo.

José Bernabé Campechano, quien trabaja la cerámica de petatillo y a quien Teresa Pomar le rindiera un homenaje en el 2005, en el museo que lleva su nombre aquí en Colima, dijo vía telefónica que él, su familia y los artesanos de Tonalá y Tlaquepaque “la vamos a recordar siempre como una gran maestra del arte popular; para nosotros es una pérdida muy grande porque ya no habrá mujeres como ella, que les encante tanto ayudar a los artesanos”.

Bernabé Campechano recordó que doña Teresa Pomar fue una gran impulsora y promotora del trabajo de los artesanos en todo el país, creando el Museo de las Artes e Industrias Populares en la Ciudad de México y los museos de artesanos en Tlaquepaque, Tonalá y el de Artes Populares de la Universidad de Colima, del que fue directora hasta su muerte.

Hace años, cuando Teresa Pomar recibió el premio de artes Diego Rivera, que otorga el gobierno de Guanajuato, por ser la “especialista más notable del país en el campo de las artes populares”, luego de agradecer el reconocimiento dijo que ella se preocupó por difundir el arte popular porque siempre quiso “elevar la condición de los artesanos, que todos reconozcamos lo que ellos son: artistas que sirven al pueblo y que forman parte importante de lo que llamamos identidad nacional”.

José Bernabé la recuerda “amable en el trato y siempre con palabras de aliento para las personas que ella pensaba que iban a destacar como artesanos, como personas y como gente de bien. Fue una gran mujer. Le tenemos un reconocimiento especial aquí en el pueblo”.

Él dice que la mejor forma de recordarla “es seguir trabajando a favor de las artes y de la cultura. Hay que seguir su ejemplo y esperemos que haya muchas teresas Pomar. Siempre me apoyó como amiga, como maestra y como impulsora y promotora de mi trabajo”.

Para el maestro artesano Nicasio Pajarito González, experto ceramista nacido en Tonalá y famoso por sus botellones de loza, doña Teresa Pomar “fue una señora muy admirable. Todos aquí en Tonalá y San Pedro sentimos mucho su muerte porque nos miraba muy bien. Era, además, una señora que conocía mucho de artesanías”.

La recuerda yendo a “ésta su casa, pobre, humilde”, y tomándose un café con él y su familia. “Venía sin prisas; nada de andar carrereada”. Aún conserva fotos de cuando ella lo acompañaba en la inauguración de sus exposiciones. “Era muy amable con todos los artesanos; no señalaba a nadie, era muy pareja con todos”.

Los artesanos, dijo este maestro artesano, “vamos a extrañarla más porque aparte de que nos hacía buenos paros con las compras de nuestro trabajo, no dejaba de invitarnos a los eventos artesanales que había en México; a veces hasta nos conseguía viáticos. Era muy sincera y siempre nos hablaba con la verdad”.

Guillermo Ríos Alcalá, maestro artesano colimense, famoso por ser quien hace los perritos colimotes en cerámica, dice que sólo tiene palabra de agradecimiento para ella. Doña teresa Pomar era una mujer “incansable”, dice, que él le ayudó para que entrara a trabajar a la Universidad. Ella le decía que cómo seguía trabajando de albañil cuando hacía cosas tan maravillosas con el barro.

Era “incansable promoviendo las artesanías no sólo de nuestro estado, sino de toda la república. Era su gusto platicar, ayudar a los artesanos, promover su trabajo. Su frase favorita era: ‘al que trabaja siempre le va bien’. Su muerte es una gran pérdida, y lo digo no por conveniencia, sino porque ella siempre ayudó a los artesanos, y lo hizo además con mucho gusto y afecto”.

FUENTE: Dirección General de Información